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sábado, 18 de marzo de 2017

Un vistazo a las raíces: Favoritos del Jazz III

Hace un par de años mi papá adquirió un álbum de dos de sus favoritos del Jazz Fusión: Lee Ritenour y Dave Grusin. El álbum se llama AMPARO. 



Del subgénero del jazz del que si hay una colección completa en mi casa es del Smooth Jazz, el más comercial y libre de pretensiones de todos los subgéneros. Por si no se está muy familiarizado con el nombre, esta es la música que frecuentemente se escucha en los almacenes de víveres de alta categoría, como el Carulla aquí en Colombia, en el que varias veces he reconocido canciones que se escuchan en mi casa. Muchos músicos profesionales se avergüenzan de este estilo y de sus intérpretes, y para mí fue una desgracia entrar a la carrera siendo este el jazz que más conocía. Afortunadamente, el Smooth está muy cerca del Jazz Fusión, y la línea es a veces difusa. 

Si bien Ritenour y Grusin han hecho trabajos juntos y por separado que pueden considerarse Smooth Jazz, en AMPARO tenemos una obra maestra de la fusión del jazz con diversos estilos que es sofisticada y espectacular; nada barata, nada simple. No hay forma de que este álbum pueda tomarse como música de fondo, y por eso de inmediato entró a mi Top 10 de álbumes favoritos. 


Los tres primeros temas del álbum son danzas latinoamericanas: Un tango, un danzón y un joropo. Como persona latinoamericana, uno no quiere escuchar un mal intento de algo que para uno es muy familiar y natural; sin embargo, es tan sutil el uso de los elementos tradicionales, que la fusión con el jazz y aún con recursos de la música clásica hace exquisitas a las tres piezas. Mi favorita es el danzón.

Le sigue a las tres danzas un arreglo de la Pavane de Gabriel Fauré que es bellísimo. Luego hay un par de arreglos de canciones folklóricas inglesas. No se imagina uno cómo puede fusionarse exitosamente la música inglesa antigua con el jazz, y menos cuando canta el James Taylor, conocido cantante de folk estadounidense; pero se sorprende uno positivamente cuando entiende que el truco está en no comparar esta con ninguna otra versión, y escuchar Since First I Saw Your Face como una balada explorativa de Taylor. 

AMPARO tiene además arreglos de temas de Bossa Nova y de piezas de compositores como Handel y Ravel, muy interesantes y bellos. Pero mi tema favorito del álbum se llama Échos y es una composición de Ritenour para guitarra y piano, con aires hispanos y el aporte del estilo americano de jazz que refleja su vasta experiencia. Este tema me hace pensar en aquello de la fusión, que he visto tan mal desempeñado, a pesar de lo planeado y pensado que pueda estar; el un resultado sonoro es regular.  ¿Qué es lo que se fusiona? ¿Qué elementos se eligen para conservar el carácter de los estilos que se fusionan y cómo se hace para que funcionen juntos? 

La respuesta a mis preguntas se encuentra en este álbum, y para mí se trata de talento y experiencia. De alguna forma las personalidades de Grusin y Ritenour se proyectan mejor reinterpretando tradiciones que conocen de memoria, en un proceso más orgánico que razonado, pero que se deriva de la enorme experiencia y el conocimiento de una vida de músicos muy activa. Estos músicos llevan muchas décadas de trayectoria y han tenido que ser versátiles. He aquí que la versatilidad si puede funcionar, porque al final derivará en un lenguaje propio muy auténtico. 





sábado, 11 de marzo de 2017

Un vistazo a las raíces: Favoritos del Jazz II

Mis hermanas y yo entramos al mundo de la música por mi papá, que es un melómano empedernido, y que además toca guitarra y canta y escribió algunas canciones en su juventud. En mi casa se escucha todo tipo de música, en especial música estadounidense. El fuerte de mi papá es el rock en inglés, y también la balada española; lo que se escuchaba cuando él era joven, aunque también le gusta andar actualizado.

El jazz se escucha pero no con tanta intensidad como lo demás. Supongo que tenemos cubiertos los básicos del jazz, sin profundizar mucho. Uno de esos básicos es la Jazz Collection de Dave Brubeck, un álbum doble que reúne una selección de lo más icónico de Dave Brubeck. 


Este es un álbum que yo me he robado siempre para escucharlo sola en mi cuarto. Me gusta la sonoridad no perfecta de la grabación en vivo, porque todos los temas son en vivo. Se escuchan los aplausos, las voces, etc. Me costó unos cuantos episodios de vergüenza con conocedores de jazz en mis primeros años de carrera, el entender que en el jazz se utilizan más las versiones que las composiciones, es decir, un jazzista no necesariamente es más famoso por sus composiciones, sino por sus versiones de otros temas escritos por otras personas o "standards". La colección de Dave Brubeck es un ejemplo de esto: Hay composiciones de él, pero también versiones que lo hicieron muy famoso, como la de Take Five, que originalmente es de Paul Desmond. 

Hay también versiones de temas de películas, como My favorite things de "The Sound of Music" y Someday My Prince Will Come de La Cenicienta de Disney; y versiones de canciones tradicionales hispanas, como La Paloma Azul. Estos tres temas en particular me gustan mucho, me resulta muy satisfactorio escuchar canciones que me son tan familiares en versiones sofisticadas. Es quizá porque a través del lenguaje del jazz, melodías que uno ya conoce de memoria se ven transformadas y re transformadas en algo nuevo, sin dejar de estar reconocibles. Es algo así como ver a un experto jugar con alguna cosa familiar y hacer cosas maravillosas. En estos últimos años han estado muy de moda en internet las versiones de canciones exitosas por virtuosos musicales, que las  transforman no necesariamente a través del lenguaje del jazz, sino con los recursos extremados de sus instrumentos. También es válido, pero pienso que es distinto. 

Aprendí a distinguir la voz de Louis Armstrong con la Summer Song. Yo ya lo había escuchado cantar en algunas otras ocasiones, pero nunca pensé que una voz como la de él podría transmitir la frescura que transmite en este tema escrito por Brubeck acerca del verano. A pesar de lo lento, el tema es ligero, y dado que a mí me encanta el verano (aún más después de haberlo vivido en Europa, porque aquí en el trópico todo el tiempo es verano), me identifico mucho con el texto. 

Al igual que con el álbum de la entrada anterior, este estilo de jazz es como de café, suave y llevadero. El anterior álbum representaba el jazz en París, este representa el jazz de la West Coast en Estados Unidos. Las épocas son similares: años 1950-60. Ya estoy viendo más claras mis inclinaciones. Una vez más, quien apenas se esté introduciendo en el mundo del jazz, puede empezar con esta selección de Dave Brubeck, que corta no es, tiene 28 temas, pero sí fácil de escuchar y una excelente introducción al lenguaje.



sábado, 4 de marzo de 2017

Un vistazo a las raíces: Favoritos del Jazz

Últimamente he reflexionado bastante alrededor de la idea de que nunca he tenido preferencias fuertes en cuanto a géneros musicales. No encontré en toda mi juventud un estilo con el cuál comprometerme del todo, tanto  que estudié la carrera de música sin mayores convicciones estéticas y sin un objetivo claro.

A lo largo de mis años como estudiante y profesional he cantado mucha música distinta y he ido de polo a polo: Desde reaggae y música latina bailable hasta música sacra y música académica contemporánea. Hace unos días pensé que es grave que no me defina por una razón muy práctica: Debo meterme de lleno en el círculo correcto de músicos si quiero cantar más, es decir, tal vez el creer abarcarlo todo no le dice mucho a las demás personas y me bloquea la posibilidad de posicionarme en el mercado como cantante. 

Ya tengo cierto nombre en el medio de la música sacra, y no sacrificaré eso, sin embargo me gustaría volver a involucrarme con la música popular, más que todo para encontrar personas con las cuales hacer colaboración y lanzar mis composiciones. Es difícil encasillar mis canciones en un género, lo más fácil sería decir que son Pop, pero tienen elementos que van más allá y dan un resultado difícil de nombrar. Sin embargo, si buscase músicos para complementarla, me gustaría que tuvieran unas bases fuertes de Jazz. Estudié jazz en la carrera, y a pesar de que no lo comprendí en profundidad como si lo hacen los instrumentistas, lo amé con todo mi corazón. 

Ya tenía algún conocimiento del género antes de entrar a estudiar. Recuerdo que a mis 14 años solía escuchar y escuchar hasta el cansancio Guitar Conceptions, de Elek Bacsik, un CD que mi papá había adquirido. 


La colección a la que pertenece este álbum se llama "Jazz in Paris", y reúne grabaciones de íconos del jazz de la capital francesa. Probablemente es ese sonido de pequeño conjunto de café parisino lo que me fascina en comparación con otros formatos de jazz. Paradójicamente, el gypsy jazz que se ha puesto tan de moda estos últimos años no me gusta mucho, y eso que es un género muy francés, y hay algún aire gitano en este álbum. El gypsy es tal vez muy estridente y alegrón para mí, y carece de variedad en las texturas. 
 
En el pasado me fascinaba el primer tema Conceptions por lo enérgico y suave a la vez, y tenía una especie de obsesión con la Work Song que no podría explicar ahora. La primera versión que escuché del clásico de "El Mago de Oz" Somewhere over the rainbow fue la de este álbum, es una locura pero es verdad. Ya nunca me puedo sacar el rubateo de Elek Bacsik en la melodía.

Debo decir que hoy en día todos los temas del álbum se me hacen excelentes y bien diferenciables el uno del otro. Nunca me ha importado que no haya voz, la elocuencia de la guitarra es tal que entiendo todo lo que me dice. A pesar de que el formato es el mismo siempre,  el álbum no es necesariamente monótono, hay gran variedad de ritmos, tempos y texturas. Los arreglos no son densos, no hay armonías complejísimas ni polirritmias ni pretensiones intelectualoides, solamente mucho swing y buen y expresivo jazz para pasar un rato agradable. Es tal la impresión de simpleza que da el conjunto de músicos, que yo pensé que los temas eran fáciles y sencillos, hasta que escuché a algún estudiante avanzado de guitarra tratando de sacar Conceptions y me dí cuenta de lo difícil que es emular la soltura y el sabor que tienen Elek y sus compañeros del álbum.



Pienso que el amor que sentí por el jazz al conocerlo mejor es en gran parte gracias Bacsik y sus Guitar Conceptions. También mi lenguaje para el jazz y mis preferencias dentro de sus propios subgéneros se deben a este álbum. Queda muy recomendado de mi parte para los amantes de la guitarra y quienes quieran saborear el jazz en todo su esplendor. 


sábado, 28 de enero de 2017

En defensa del pop IV: Katy Perry- Part of Me

En mi entrada anterior hice énfasis en lo maravilloso que es que Sara Bareilles se haya posicionado gracias a su talento y no a su belleza o a grandes y escandalosos shows, y aún así véanme: escribiendo una entrada sobre Katy Perry. Pues así es: A continuación voy a hablar de la impresión que dejó en mí el documental de Katy Perry del 2012 llamado "Katy Perry: Part of Me", y así concluyo mi mes de defensa del pop.

Nunca he sido fan de ninguna de aquellas chicas que se turnan para estar de moda y encabezar con sus singles listas de radio y ventas, pero no he sido ajena a lo que pasa en ese mundo. Cuando era adolescente seguí con casi devoción los canales de televisión MTV y VH1; y por lo tanto vi cuánto videoclip salía. La llegada de Lady Gaga y Rihanna coincidieron con el momento en el que un rayo de madurez me iluminó y pude discernir que esos videos y esa música no me dejaban nada bueno y tomé la decisión de dejar de verlos. Por esa época también salió el famosísimo single de Katy Perry I kissed a girl, y a mí me pareció un pésimo esfuerzo de alguien por saltar a la fama valiéndose de un escándalo, de un desafío a los principios morales. No me gustaba para nada Katy, y cuando descubría que algún conocido tenía el CD de ella, lo juzgaba duramente en mi mente. 

Sin embargo, pasó el tiempo, yo entré a la universidad y un día me descubrí a mi misma escuchando Fireworks con los ojos aguados. La canción era vivaz, enérgica y había algo muy positivo en ella. No tenía ni idea de quién la interpretaba, y me lleve una sorpresa agridulce cuando me enteré de que era Katy Perry. Más adelante me pasó lo mismo con California Gurls, bailaba y cantaba cuando la escuchaba, la disfrutaba mucho. 

Un día mientras estuve en el exterior, se me atravesó la posibilidad de ver el documental. Algo en la idea de un documental sobre una gira de ella me atraía muchísimo, por lo que yo también soy cantante. Dediqué una tarde a verla, y quedé pasmada. No fue nada parecido a lo que sentí al ver el documental de la vida de Amy Winehouse, el cuál me perturbó mucho por el entorno de maldad y la exaltación de la vulgaridad en que consistió la carrera de Amy. Al contrario, es tanto lo positivo que encontré en la vida de Katy Perry que lo explicaré en 5 puntos:

1. Me sorprendió mucho ver lo talentosa que es. Su voz es muy buena y también lo es su dominio de la guitarra y su composición. Ella escribe gran parte de sus canciones, y trabajó muy duro para llegar a donde está. Su camino ha sido largo y no necesariamente fácil, pero gran parte de su éxito se debe a su talento musical.

2. Gran parte de su éxito también se debe a que es bella físicamente, a pesar de que ahora su belleza se debe en gran parte al maquillaje. Al natural es bonita, pero pasa algo desapercibida; es el maquillaje el que le realza lo que ya tiene de base y la hace resaltar. No obstante, su actitud y su presencia también han sido factores decisivos que hacen parte del combo al que podemos llamar "belleza". 

3. Uno piensa que todas estas grandes divas son marionetas de empresas y propósitos más grandes que determinan la forma en la que deben ser exactamente. En este documental me dí cuenta de que, si bien Katy no está del todo exenta, mucho de su estilo particular y de su concepto estético es inciativa de ella, es la forma en la que mejor expresa su personalidad. Su creatividad da los parámetros para todo lo que se mueve alrededor de ella: sus vestuarios, su cabello, los escenarios, etc.

4. Su estilo y su concepto tienen un lado muy negativo: son alrededor de ser desafiante como un adolescente que pone a prueba límites y sólo busca divertirse. Pero también hay algo muy positivo en ella: su propuesta es alegre, siempre queriendo crear buenas atmósferas y sonrisas. Esta auténtica intención de que las personas pasen bien 3 minutos de canción o 2 horas de concierto se transmite muy bien en la música, la cuál uno disfruta no necesariamente con remordimiento. No puedo decir lo mismo ni de Madonna, ni de Britney, ni de Rihanna, ni de Adele, ni de Beyoncé, etc. 

5. En este documental ví clarísimo el asunto de la vocación. Katy había tenido este sueño desde niña, el cuál de un modo u otro había cumplido. No sólo se trataba de vivir de la música y compartir su mundo interior, sino de ser líder. Es cierto que es líder, es cierto que guía a muchísimas personas; que lo haga o no con responsabilidad es un asunto de conciencia. Me sentí identificada porque yo también tengo esa inclinación al liderazgo que no entiendo muy bien cómo desempeñaré desde la música y la escritura. 

Finalmente, lo que pasó después de haber visto la película fue que me dí cuenta de que Katy Perry es ante todo una artista, sin discusión. Por simpatía entre artistas la perdoné y en mi corazón nos reconciliamos. Sin duda no apruebo que ande desnuda en sus videoclips y en las revistas, pero deseo con toda sinceridad que encuentre la verdadera felicidad y guíe positivamente a las grandes multitudes, porque me pareció una muy buena persona.


Recomiendo bastante la canción Wide Awake.

miércoles, 25 de enero de 2017

En defensa del pop III: Kaleidoscope Heart- Sara Bareilles

Debo aceptar que hay un problema con el pop femenino. No crean los lectores que yo no me había dado cuenta de mis marcadas preferencias masculinas en cuanto a músicos: Todos los grupos de los que he hablado en este blog son de hombres. Honestamente es difícil para mí cuando me preguntan cuál es mi cantante femenina favorita, la verdad es que nadie me termina de convencer del todo.

Si embargo, cuando pienso en mi proyecto de cantautora, siempre me proyecto como la poderosa Sara Bareilles en cuanto al tipo de artista y al estilo de la música. Ella es una de mis grandes influencias musicales. Si ella puede gozar de la fama grande pero moderada que tiene, es por su gran talento. Mejor voz de pop no hay para mí, y sus composiciones logran abrirse paso con calidad entre tanta chica que para vender anda semi desnuda por ahí, desafiando y buscando escandalizar. 

Yo conocí a Sara con el álbum Kaleidoscope Heart, por lo tanto reseñaré unas cuantas canciones de ese álbum. 


La canción Uncharted es espectacular en su versión de estudio y cuando Sara la canta ella sola con el piano. Así será su nivel de genialidad que las canciones pueden sobrevivir con todo su carácter en formato piano/voz, además de que ella como artista es impecable en vivo. La canción es realmente simple, no hay complejidad armónica, sin embargo el tempo, el ritmo asincopado constante y la melodía del coro que es como un grito contundente, la hacen interesante y dinámica.

La canción Gonna get over you me causa admiración por la auténtica mezcla que representa entre el estilo particular de Sara y el Rock n' Roll de los años 1950-60. La canción tiene un tempo muy animado, y la batería y el bajo llevan una base constante marcada y enérgica que cambia un poco en el coro para adaptarse mejor al estilo cincuentero. 

King of Anything es un tema simpático, o más bien, que causa una reacción empática. Una vez más el tempo animado y los muchos planos rítmicos lo energizan a uno y dan ganas de bailar. Escuché más atentamente la letra el otro día, y parece que lo que sucedió es que Sara fue a una cita con un perdedor que intentó decirle cómo vivir su vida, entonces ella le reclama que no tiene ningún derecho a hacerlo, después de todo, ¿quién lo nombró supremo rey de todo? La canción es una salida inteligente de una mujer común y corriente ante una situación muy real. 

Debido a que me estuve preparando para escribir esta entrada, toda la semana estuve cantando Say you're sorry, precisamente por aquel insistente estribillo que repite el título de la canción. Esta canción es un poco más lenta que las otras de las que he hablado, y tiene un feeling de balada soul como las de los años 70s. 

Para terminar, Let the rain fue el tema que me metió de lleno en esta artista. El estilo es algo fuera de lo común para Sara, y la diferencia está determinada fuertemente porque se parte de la guitarra y no del piano. Los recursos de la guitarra y del piano cambian mucho la forma en la que la banda entra a complementar.  Let the rain es más rockera e introspectiva, carece de los beats marcados de las otras canciones, y por eso fluye un poco más. Los timbres de las guitarras son más opacos, y Sara canta en un registro más grave y con más suavidad. 

Pienso que tal vez las canciones que elegí hoy no son las que mejor reflejan las capacidades vocales de Sara Bareilles, y por eso recomiendo que escuchen más de ella, sobretodo las versiones en vivo que tiene en YouTube. A ella vale la pena verla, no por el show con escenario, juguetes y coreografía que montaría, como lo hacen Rihanna o Katy Perry, sino porque lo que uno verá es el enorme talento en ejecución. A pesar de no ser bella, Sara Bareilles se abrió paso en la industria como cantautora de música accesible y buena. Con la palabra accesible me refiero a que es considerada pop, porque es sencilla de escuchar, adecuada para la radio y para video musical, y dirigida a un público de edades muy variadas. 

Qué maravilloso sería si pudiera desempeñarme como cantautora en el género de ella, pero usando la música como vehículo para mis más profundos pensamientos e inquietudes.




viernes, 13 de enero de 2017

En defensa del pop II: Caraluna- Bacilos

Hoy voy a hablar del tercer CD que compré en mi vida. Como se trata de una banda que canta en español, es posible que mencione algo acerca de las letras de las canciones. Aprovecho y me disculpo si alguien que entiende muy bien de inglés o es curioso, se da cuenta de que hay algo profundamente dañino o demasiado frívolo en las letras de las canciones de las que he hablado hasta ahora. Soy una firme defensora de que la mayoría de veces el vehículo refleja el contenido, por lo tanto nunca he temido que las letras de las canciones bellas sean terribles.

El álbum de hoy es Caraluna, de Bacilos. Mi adolescencia despuntaba cuando los singles Caraluna y Mi primer millón fueron éxitos de radio, y no fui inmune a sus encantos. Es por esto que no vacilé en adquirir el álbum completo. Fui seguidora de la banda un largo tiempo, hasta que se disolvió. Pero debo decir que para mí su mejor trabajo fue este álbum Caraluna, en el que ya están asentados en un estilo muy propio que fluye muy naturalmente. Me parece que lo posterior es algo forzado.

El estilo de Bacilos es pop latino en su máxima expresión: me parece que Bacilos no hacen dos canciones en el mismo aire latinoamericano, el cual es perfectamente integrado con el estilo de propagación radial de la época.


Mi primer millón por ejemplo, hace mucha alusión a la música caribeña colombiana, de mi país. La voz simple de Jorge Villamizar y el acercamiento ingenuo y optimista al deseo de ser famoso que tenemos los músicos del que habla la letra, hacen de esta canción un soplo de aire fresco y sabroso. Es una canción que como sea sube el ánimo sin dejar vestigios de remordimiento o malestar.


Solo un segundo es una obra maestra dentro de su género de balada pop. Es más dinámica que las baladas regulares, y la melodía le hace justicia a la letra nostálgica. La canción se escucha bastante simple al oído profesional, pero la instrumentación y las texturas están tan bien equilibradas que muchas simplezas superpuestas dan un resultado muy armónico. A diferencia de la música Anglo de la que he hablado tanto, se puede decir que esta música latina está hecha de una sola pieza. No hay grandes contrastes entre secciones, pero de algún modo no hay tampoco monotonía.

La canción Viejo tiene de nuevo muchas referencias al Caribe colombiano, sin embargo, aquí sí hay más contraste entre las distintas partes de la canción: estrofa, pre coro y coro. Cada sección cambia de aire caribeño, hasta que el coro es ya una salsa. Lo que me gusta es que las estrofas son nostálgicas, introspectivas, y en el coro y en el final, todos esos pensamientos han derivado en una resignación y auto justificación muy típica de la personalidad hispanoamericana: el tipo está refunfuñando.

Odio el silencio es otra muy buena balada. No hay alusión a ningún género típico latinoamericano, más bien la métrica de 6/8 le da un toque de shuffle. Este movimiento binario ternario hace que la canción oscile y se sienta como el oleaje del mar. La letra es melancólica, y la canción va adquiriendo un carácter más dramático en el coro, que luego baja en la estrofa y así sucesivamente. 

Barcelona tiene matices de música brasilera, pero con armonía y motivos españoles, porque habla de la ciudad española. La canción es íntima y sexy a la vez que las cuerdas frotadas le dan un cierto lirismo y sofisticación. La verdad es que Villamizar apenas afina en términos de técnica vocal, porque su voz no es especial ni entrenada, sin embargo es una voz muy expresiva. 

Por último, las dos últimas canciones Elena y Buena son muy del estilo fiestero de Miami para mí. No me gustan mucho, pero también muestran lo diverso del universo sonoro al que se llama latino actualmente. 

Al igual que con el álbum de Seal, todos estos temas fueron pensados para vender, y se vendieron. No obstante hay aquí autenticidad y una justa explotación de los géneros populares latinoamericanos que hacen de cada canción algo muy diferente a las demás, pero equivalente estéticamente en lo luminoso, lo balanceado y lo fluido. Hice el experimento cuando estuve en Europa: Les puse a muchos de mis amigos este CD, y no sólo se transportaron a mi continente, sino que se sintieron mejor y disfrutaron del ambiente tan alegre que hace esta música en particular. 


domingo, 8 de enero de 2017

En defensa del pop I: Seal (1994)

¡Y llegó el año 2017! Mis mejores deseos para todos, que tengan un año de recompensas, de luchas, de heroísmo... De sueños cumplidos tras decisiones responsables y mucho esfuerzo. Por lo menos eso es lo que yo deseo para mí.

El 2017 en Impresiones comenzará con una apología del pop, el género más despreciado por los músicos, más manipulado por los intereses del mundo, más bajo moralmente en la mayoría de los casos. Pues bien, basándome en el sonido reflexionaremos acerca de algunos álbumes y artistas que pueden llegar a ser positivos. Empezaré con Seal, y su álbum del mismo nombre, lanzado en 1994.

Este álbum tuvo un single especialmente famoso llamado Kiss from a rose, incluido en la película "Batman forever". La verdad es la canción que menos me gusta de todo el álbum. En este álbum TODAS las canciones son rescatables y muy bellas. Tengo que hablar de todas, a excepción de Kiss from a rose y otro par.

El álbum comienza con mucha fuerza con la canción Bring it on, una canción como las que tanto me gustan a mí, de pedal en el bajo. En la estrofa, muchas texturas electrónicas y de voces se turnan para darle movimiento y dinámica, sobre una base que es siempre la misma. Esto acumula una expectativa que se resuelve en el coro. La estrofa da la sensación de ser oscura, y todo se abre y aclara en el coro, es impresionante. Luego la claridad persiste, pero oscila un poco a medida que la canción va a llegando a su final. Hay un puente en el que la densidad de sonidos baja y uno detalla la voz de Seal, y luego volvemos al pedal de la estrofa que oscila en su misma claridad.

A la segunda canción le tengo especial cariño: Prayer for the Dying. En principio, la tonalidad menor y la falta de frecuencias graves que asienten la música, le da a uno la impresión de una canción triste. Más adelante entran el bajo y la batería, y la canción se anima y se hace algo bailable, a pesar de la armonía que no ha cambiado. La densidad de texturas aumenta y en el coro la armonía se ilumina. 

Dreaming in Methaphors tiene un ritmo amalgamado que le da mucho interés, y el bajo y la batería repiten siempre el mismo motivo rítmico para amarrar a la métrica a todos los demás instrumentos, mientras da la sensación de que miles de cosas diferentes suceden encima: texturas electrónicas, pequeños juegos guitarrísticos, orquesta de cuerdas, voces... 

Don't Cry es una canción que le hace justicia a su título. Es una canción que en mi opinión puede consolar, claro que nunca se me ha ocurrido escucharla cuando estoy triste; cuando estoy triste casi siempre prefiero el silencio. Después de mucho preámbulo, la estrofa comienza suave y casi acústica, con un énfasis en la guitarra acústica y el piano. Luego el coro se presenta fuerte y aumentado en dinámica con la electrónica. Este juego de intercalar dinámicas muy contrastantes se presenta a lo largo de la canción, sin embargo da la impresión de que hay un crecimiento general hasta la coda, en la que la voz de Seal se se turna con un elocuente saxofón. 

Fast Changes tiene muchas referencias a la música india. Es un poco más rítmica que melódica, a diferencia de las otras canciones, y también intenta ser más acústica y menos electrónica, con guitarra, flauta, cuerdas frotadas y la percusión india. Es una bellísima canción, introspectiva a pesar de lo alegre, ya que en las estrofas se le da un énfasis especial a la parte de la voz. 

En Newborn Friend, más que en cualquier otra, se siente la época: los noventas brillan en todo su esplendor. Para mí, esto se refleja en algunos sonidos de sintetizador recurrentes en aquella década y en la batería del coro. Es una canción en general brillante, con muchos timbres agudos y metalizados, y bastante alegre y bailable, como con matices de funk y disco. 

El dueto de este álbum es con Joni Mitchell, en If I could. Esta canción es fascinante, como una sucesión de inhalaciones y exhalaciones. Es etérea y airosa, y la voz de Joni es muy suave y sensual. Los timbres son opacos y elegantes, y el tempo y los riffs son lentos y sensuales. Aclaro que sensual no es sexual, es como yo le llamo a lo que suena disfrutado por los que lo interpretan y es deleite particular para los sentidos. 

Las canciones fueron todas pensadas para radio, y al álbum se lo clasifica como Pop, a diferencia de los trabajos más recientes de Seal, que han sido de Soul y R&B. Yo, de entre todo, me quedo con este álbum. Es alegre, cantable y bailable, pero la música tiene profundidad, dimensión. No es para nada plana, pero tampoco es forzada. Es eso lo que admiro en el buen pop: Nada es forzado, es música fácil de disfrutar, así esté llena de detalles de interés, como esta.






viernes, 28 de octubre de 2016

Joshua Tree - U2

Llegué a los 13 años con gustos musicales determinados por lo que se escuchaba en mi casa. Mi papá es un melómano empedernido, y escucha un rango amplísimo de géneros. Entre ellos está el rock, tanto en inglés como en español, y entre tantas, una banda consiguió interesarme enormemente: los irlandeses U2. 

Con vergüenza confieso que para la clase de religión en séptimo grado, sostuve con argumentos que Bono era un santo del siglo XXI, y ya no recuerdo ni qué dije. Si es cierto que aún lo admiro, hay algo que desde esas edades me resulta irresistible del vocalista de U2 sólo con verlo y escucharlo cantar. Deseo seguir viviendo de esa impresión superficial, por eso no necesito saber nada de su vida privada. Deseo seguir viviendo de lo que siento con el álbum de Joshua Tree. Cuando lo escucho me lleno de energía, y es de esa música simple pero deliciosa, perfecta para cantar. Yo soy soprano, y lo que hago cuando no alcanzo las notas graves, es que construyo armonías encima de Bono. Él no sabe lo bien que mezclan nuestras voces... Si lo supiera me contrataría como corista y ya no tendría el tiempo ni la necesidad de escribir este blog. Estoy bromeando, con mi conversión renuncié para siempre a ese estilo de vida.

La primera canción Where the streets have no name va surgiendo de la nada con recursos electrónicos hasta que la banda entra. El tempo moderadamente rápido pero bien marcado y el tremolo de la guitarra mantienen arriba la energía. La voz de Bono no es limpia ni pulida, pero ya en este álbum se consolida ese color tan de él, y esa alternancia entre grito y susurro.

I still haven't found what I'm looking for fue un hit para mi. Cuando pude acceder a toda la música de mi papá la busqué hasta el cansancio, pues no sabía de quien era, él no podía ir anunciando siempre qué bandas y álbumes oíamos cada sábado por la tarde. Me gusta mucho porque dentro de la insistencia del patrón del bajo y la batería, hay algo muy ligero en la guitarra y la voz. De alguna forma la música si hace pensar en una búsqueda, en un hombre que anda a paso enérgico por el mundo paseando su mirada como turista, con inquietud y fascinación a la vez.

With or without you empieza austera en densidad sonora, y va aumentando poco a poco. La verdad me derrite cuando Bono canta grave, y me gusta cómo va subiendo. Esta canción exagera lo que también sucedía en la anterior: El bajo y la batería básicamente repiten los mismos gestos, y la voz, la guitarra y todos los efectos electrónicos van construyendo encima, como quien hace figuras sobre el hielo, deslizándose, con momentos de clímax y descanso. 

In God's country es un clásico, aunque no quiero saber lo que dice la letra. Supongo que habla de un país muy pobre y árido. El motivo de la guitarra tan característico me transmite angustia e incertidumbre. Hay dos secciones en lo que a la armonía respecta: estrofa y coro. El coro descansa un poco la tensión de la estrofa. Una vez más, la música me energiza, y siento que debo pararme a bailar de alguna forma no convencional, porque la canción no es exactamente alegre. 

Alguien dirá que hablé solamente de las canciones más populares, sin embargo puedo asegurar que todas las canciones del álbum son muy buenas. Es importante escucharlas completas, pues no surten el mismo efecto si se salta uno la introducción o el final, por muy piano y atmosférico que sea. Les recomiendo mucho Joshua Tree, no obstante mi experiencia con U2 no termina aquí. 

viernes, 21 de octubre de 2016

In Rainbows - Radiohead

Me imagino que, sin importar lo corta que haya sido la vida de uno, siempre todos tenemos nuestros periodos especialmente oscuros. En mi caso, tuve un año en el que tomé especialmente malas decisiones, y cuando pienso en como era en esa época me desconozco.

El álbum que rescato de esa época, a pesar de que no es exactamente mi estilo, es In Rainbows de Radiohead. Se trata de un trabajo excelente, se podría decir que es álbum más luminoso y digerible de esta banda, el mismo título lo dice. Poco soporto de los demás álbumes. El clima general del álbum me recuerda mi propio estado mental y de ánimo del 2012. Así con ruido de fondo funcionaban mis pensamientos, y no escuchaba muy bien a mi conciencia, todo eran emociones muy fuertes. 

La primera canción 15 Step me gusta muchísimo por la amalgama rítmica que involucra. Es una canción alegre, como un momento de claridad en una mente perturbada, como un recuerdo de la infancia en la mente de un personaje que ha vivido. "Que ha vivido". Precisamente ese año estaba enamorada con locura de un personaje misterioso y perturbado, pero con un deseo casi desesperado de redimirse. Pocos eran sus momentos de claridad como esta canción. 

La canción Nude, con su tempo lento y sus quejidos, es inevitablemente carnal para mi. No tengo ni idea de lo que la letra dice, y no miro para que la experiencia escribiendo este blog sea completamente honesta, pero aquello de "Desnudo" está muy bien soportado por la música. Cuando escucho esta canción recuerdo lo miserable del deseo y la obsesión en un amor no correspondido. También me hace recordar las promesas que yo le hacía a este chico mentalmente: "si sólo me dieras la oportunidad, seríamos ambos muy felices". 

Weird fishes y su polirritmia es exquisita simplemente. En principio hay dos bandos bien diferenciados: bajo/bateria y guitarra/voz. La canción va evolucionando en más timbres y texturas. Me hace pensar... Es como tener de base esta mentalidad urbana del siglo XXI, sobre la que se superpone un sentimiento puro y hermoso. Luego ambas cosas se combinan inevitablemente, y el resultado no es bueno, pues la base contamina el segundo plano. 

All I need es mi canción favorita. Para que este chico supiera mis sentimientos hacia él, le dediqué esta canción. La impresión que me da es de una hermosa miseria, como estar enamorado y no ser correspondido. El tiempo que espera uno por ser correspondido siempre envicia el primer sentimiento, lo convierte en obsesión, lo cual se refleja en la canción también. Hay dos planos de alturas que contrastan muchísimo: Un plano grave pero suave y moderado, y timbres agudos de vez en cuando. Luego va apareciendo ruido de fondo. Pienso que algo muy parecido a lo que sucede en la canción anterior: Hay una base de mentalidad posmoderna sobre la que el sentimiento puro y bello se va contaminando hasta causar desesperación. 

Nada como viajar al pasado con música y revivir emociones muy fuertes. Por si se están muriendo de curiosidad los lectores, finalmente el chico me correspondió, y tuvimos un noviazgo de dos meses que no me dejó más que humillación. Que alivio que ya estoy en otro capítulo de mi vida. Un consejo que ya está más que comprobado: Lo más probable es que a ese chico malo que te gusta no lo puedas rehabilitar, lo único que va a pasar es que te halará hacia abajo.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Mylo Xyloto - Coldplay

Me adelanté a hablar de donde estoy, sin mencionar de dónde vengo. 

Ghost Stories fue el álbum con el que mi obsesión con Coldplay terminó. Desde que tenía 13 años había sido fiel consumidora de su música. Podría incluso decirse que de mis 13 a mis 20 sólo escuché Coldplay, porque al terminar yo un álbum, ya estaba saliendo el siguiente y eso mantuvo mi fiebre fresca todo ese tiempo. Como mencioné anteriormente, cuando cierta música me gusta tardo mucho en digerirla, y tengo que escuchar por varias semanas una misma canción. 

Debo decir que el final de carrera en la universidad y los duros inicios de la vida profesional me comenzaron a alejar de la banda británica, pero el golpe definitivo lo dio mi viaje a Inglaterra. No quise escuchar ni mis canciones favoritas, ni menos lo nuevo durante todo el año que estuve sobre el mismo suelo en el que Coldplay nació. Las canciones ya no combinaban con la lucha por sobrevivir en un país extranjero, ni con mi identidad de colombiana en tierra europea. 

Sin embargo, Mylo Xyloto fue el último álbum que amé. A la fuerza, porque yo quería ir contra la corriente, tuve que flotar en el aire con Paradise como todos los adolescentes, personas 6 o 7 años menores que yo. La energía de los tempos rápidos, el universo de texturas electrónicas en frecuencias altas, las armonías pop tan predescibles... Este álbum me subía el ánimo de inmediato, y me hacía desbordar de alegría.  Funcionaba como una droga... Qué sospechoso.

Mi canción favorita es Charlie Brown. Lo curioso es que siempre me he identificado con el personaje de Snoopy: Introvertido y buenazo. No tengo ni idea de si la letra de la canción tiene algo que ver con él. Me gusta que hay secciones: La parte sin voz que es forte y la parte con la voz, en la que baja la dinámica y la densidad. Estas secciones se alternan, y luego hay una parte contrastante que sube aún más la dinámica y uno quiere explotar de la felicidad, como si la emoción se reafirmara.

En mi SoundCloud está el audio de un arreglo vocal que hizo un amigo para Every teardrop is waterfall, en el que grabé las voces femeninas. Es una excelente y positiva canción. Una vez más Coldplay juega combinando timbres, lo cuál, pienso yo, es la riqueza en este álbum, un rasgo que la banda venía construyendo y perfeccionando desde los dos álbumes anteriores X&Y y Viva la Vida.

Para ser sincera, no sé qué más era lo que me fascinaba de este álbum. Simplemente ya no estoy en el mismo mood de esa época. Las canciones son buenas, pero muy parecidas entre sí en la forma y los recursos tímbricos. O las amas a todas o las odias a todas. Aclaro que es solo mi parecer. Rescato el contorno de la última canción Up with the birds. 

Definitivamente uno cree que se casa con una banda o un estilo para siempre, y no es así. Con algo de reflexión puedo decir que Coldplay y yo crecimos juntos, y cambiamos juntos por un largo tiempo. Mi adolescencia fue melancólica y gris, y a medida que fui creciendo me volví más colorida y alegre, así como Coldplay, desde Parachutes a Mylo Xyloto. Pero yo cambié y la música dejó de ser compatible conmigo.

Últimamente volví a ser melancólica... A lo mejor "retrocedí" y ellos siguieron adelante.



viernes, 7 de octubre de 2016

Born and Raised - John Mayer

Descubrí a John Mayer el día que cumplí 23 años. Mi novio, actualmente mi prometido, me llevó a pasear por mi zona favorita de la ciudad y en cierto momento entramos a uno de esos almacenes de libros y música. De fondo estaba sonando John Mayer, y quedé fascinada por él. 

Meses más tarde mi papá compró tres álbumes de una sola sentada porque había leído excelentes referencias de audiófilos: los álbumes de John Mayer están impecablemente producidos. Empecé entonces el lento proceso de digerir cada canción de Paradise Valley, luego de Born and Raised, y por último de Continuum. Cada canción es como un universo propio de texturas, y eso me fascinó en primera instancia. Sin embargo, Born and Raised se ganó mi especial afecto. No estoy tratando de convencer a nadie de que este es el mejor álbum de John Mayer, no obstante, es el álbum que más hondo me impresionó.

A pesar de que con mi familia vivimos en Colombia y somos colombianos hace muchas generaciones, en mi casa mi papá escucha mucho country. Me parece que es algo generacional, pues en sus años de juventud el folk gringo estuvo en su máximo apogeo, con Simon & Garfunkel, Bob Dylan, James Taylor, etc. John Mayer tiene un lado bastante folk, eso es innegable; y este se expone en todo su esplendor con Born and Raised. Disfruto mucho la familiaridad que me da el sonido country y blues, a la vez que la dinámica relajada, los tempos andantes y la gran variedad de texturas tímbricas se hacen presentes como el sello de Mayer. Todas las canciones tienen un aire de intimidad y de hogar. Dirán algunos que son melosas y cursis. Están en su derecho, no todos tenemos los mismos gustos, y sus sentires y opiniones no excluyen el hecho de que musicalmente, Mayer es excelente. 

Queen of California es la típica canción cuya música te llena de optimismo: Todo un mundo de nuevas posibilidades y perspectivas se abre ante ti, tus problemas han quedado atrás. Escuché esta canción cuando mi avión despegó rumbo a Inglaterra. Desafortunadamente, la canción no auguró éxito. 

Shadow Days es la canción con la que te redimes a ti mismo y te aceptas de nuevo. Es una canción bastante introspectiva de parte de Mayer, y muchas personas nos podemos identificar con la letra. Una vez más, la música me pareció muy positiva. 

If I ever get around to living está construida de una forma en la que uno simplemente se despega del suelo. Es aguda, y cuando la armonía resuelve con tal suavidad, representa un descanso bastante pleno. Sin embargo, poco se está en la tónica, y eso da la sensación de pensamiento abierto, de wondering, de libertad. Esta canción es una referencia fuerte para mi propio estilo composicional. 

La canción sobre Walt Grace habla por sí sola, es definitivamente una obra de arte para mí. Muchos timbres, con un estilo ligeramente infantil dado por el redoblante, esta canción refleja maravillosamente el carácter del héroe Walt Grace, quien se encapricha con hacer un submarino en el garaje de su casa y finalmente lo logra. 

Love is a verb es una canción lenta y muy sensual. Como mujer me derretiría si me la susurraran al oído. Pero mi canción favorita es Born and Raised, otra canción introspectiva y melancólica, con la que me identifico por ser yo misma bastante introspectiva y melancólica. Sin embargo se la mostré a un amigo y lo único que supo decirme fue "buena canción, muy calmada". Es cierto que el clima general de la canción es calmado, pero la armonía y la melodía son algo tristes. Sin embargo, John Mayer saca luz de la oscuridad siempre, y eso se refleja en la música.

Recomiendo mucho a este artista, me considero fan de él. Sin embargo, si me quieren conocer, escuchen con especial atención este álbum. De aquí partimos en este viaje a lo largo de mis impresiones.




El último mes

Mi querido y maltrecho Mac de segunda mano, que alegría me da estar acariciando tus suaves teclas, en comparación con las del enorme y profe...